Observatorio Inmobiliario y de la Construcción nº91

pág 66/nº91/2018 OBSERV V TORIO INMOBILIARIO Y DE LA CONSTRUCCIÓN E n los últimos meses, el lla- mado informe de impacto de género en la tramitación de los instrumentos de pla- neamiento constituye uno de los asuntos que ha venido pro- tagonizando el debate en el ámbito de la ordenación urbanística, provo- cando posiciones que van desde la perplejidad por la dificultad de su articulación hasta su reconocimiento por los tribunales como un compo- nente esencial del planeamiento. En este sentido, más allá de tal debate y de los nocivos efectos de su ausencia en el caso de impug- nación del planeamiento, de lo que viene haciéndose eco la doctrina ba- jo la gráfica expresión de su impacto “radioactivo” por la llamada “hiper- valoración de las formas”, se preten- de seguidamente dar cuenta a través de los fundamentos de esta nueva exigencia. El empeño mantenido en el tiem- po en promover la desaparición o al menos la disminución de la brecha que impide una igualdad efectiva de oportunidades y de derechos entre hombres y mujeres, a pesar de los evidentes avances que han tenido lugar a lo largo del tiempo, toda- vía no puede considerarse ni mu- cho menos como un objetivo plena- mente logrado. Muestra de ello son cuestiones aún pendientes como la erradicación de las desgraciadamen- te todavía habituales conductas de violencia de género, el mayor des- empleo femenino, los estereotipos de género, la discriminación salarial, la escasa presencia de las mujeres en puestos de responsabilidad política, social, cultural y económica, los pro- blemas de conciliación entre la vida privada y profesional, etc. Por todo ello, los esfuerzos que se lleven a cabo desde las institucio- nes, las Administraciones Públicas, la propia sociedad civil, etc., siguen siendo, más que deseables, necesa- rios y ello a pesar de que desde el plano estrictamente normativo exis- te una clara cobertura legal que da legitimidad para avanzar hacia to- das aquellas políticas públicas y pri- vadas que favorezcan esa igualdad entre hombres y mujeres. En España el artículo 14 de nuestra Constitu- ción proclama el derecho a la igual- dad de los españoles ante la Ley y a la no discriminación, entre otras causas por razón de sexo. El artículo 9.2, por su lado, señala que habrán de ser precisamente los poderes pú- blicos los que promuevan las condi- ciones de igualdad del individuo y de los grupos en los que se integre. Además, diversos espacios in- ternacionales para la defensa de los derechos humanos vienen promo- viendo como principio jurídico la equiparación entre hombres y mu- jeres. En este plano destacamos la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, aprobada por la Asamblea General de Naciones Uni- das en diciembre de 1979 o las confe- rencias mundiales monográficas de Nairobi de 1985 y de Pekín de 1995. A nivel europeo, pese a que ya desde el Tratado de Roma se inclu- Género y planeamiento urbanístico, una nueva manifestación del desarrollo sostenible URBA N ISMO José Luis Laso Baeza Laso &Asociados

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