Observatorio Inmobiliario y de la Construcción nº92

pág 96/nº92a/2018 OBSERV V TORIO INMOBILIARIO Y DE LA CONSTRUCCIÓN T ratamos a continuación someramente los limites y las prerrogativas del planificador para afectar o alterar dotaciones de zonas verdes existentes o previstas y, todo ello a la vista de los criterios legales, jurisprudenciales y doctri- nales imperantes, según los cuales, el carácter sostenible y medioam- biental de urbanismo actual, procu- ra una estricta protección de estos suelos, consecuencia en gran medi- da de la transposición de las normas de la Unión Europea y de la con- cienciación creciente sobre la esca- sez del recurso suelo. 1.- Limites de la discrecionalidad de la Administración para la altera- ción del planeamiento y regulación prevista en la LSCM para las alte- raciones de zonas verdes La competencia urbanística de la Administración alcanza entre otras facultades la del planeamiento urba- nístico, la cual incluye la ordenación de los terrenos, su zonificación y calificación y el establecimiento de la estructura fundamental viaria, de zonas verdes, de equipamientos del suelo sometido al mismo, etc. Esta competencia, cuando ope- ra en relación con un planeamien- to preexistente, se enmarca dentro de las facultades discrecionales de la Administración también llama- das ‘ius variandi’ que le permiten adoptar, entre distintas soluciones legítimas, aquélla que considera por razones técnicas y de oportunidad más conveniente para la satisfacción del interés público, dada la configu- ración del planeamiento urbanístico, según la jurisprudencia del Tribu- nal Supremo, como instrumento que cumple una función pública. Siendo por tanto indiscutible el reconocimiento de la discrecionali- dad de la Administración en el ejer- cicio de la potestad de planeamiento cuando las exigencias del interés general así lo demandan, hasta el punto de mantener el Tribunal Su- premo que tal potestad en ocasio- nes es incluso expresión del cumpli- miento de un deber de configurar un determinado modelo de ordena- ción, existe no obstante un orden de limitaciones que tradicionalmente se ha opuesto al planificador a fin de acotar los márgenes en los que se desenvuelve esa condición domi- nantemente discrecional de la que participa tal potestad. Así, es ya clásica y por ello de innecesaria cita la constante juris- prudencia del Tribunal Supremo en la que se afirma que el planificador queda condicionado por la aplica- ción de los principios generales del derecho, la interdicción de la arbi- trariedad y consiguiente desenvol- vimiento en el campo de la racio- nalidad y razonabilidad en la toma de sus decisiones, la relevancia de los llamados hechos determinantes o, en fin, la existencia de un ám- bito de determinaciones regladas en unos casos directamente proce- dentes de la Ley y en otros, con un impulso claramente marcado en la propia jurisprudencia del Tribunal Supremo. Límites a la alteración del planeamiento urbanístico cuando afecta a zonas verdes URBA N ISMO José Luis Laso Baeza Laso &Asociados

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