Observatorio Inmobiliario y de la Construcción nº94

pág 48/nº94/2018 OBSERV V TORIO INMOBILIARIO Y DE LA CONSTRUCCIÓN RET A IL ¿ V erdad que no interesa dema- siado oír lo mucho que sabe una empresa sobre envolven- tes? Qué nivel de inmunidad hemos desarrollado a los men- sajes que dicen: cumplimos las expectativas del cliente, optimizamos el proyecto, personaliza- mos el servicio, sabemos hacer las cosas bien, estamos innovando, somos multi-especialistas. Cada proyecto es una fascinante historia, un proceso de aprendizaje lleno de tropiezos, similar a un juego con bloques infantiles donde antes de dar con la forma definitiva, la cons- trucción pasa por hacer, deshacer, caerse y re- construir. Solo que en el mundo real, esta experimentación se hace con modelos, ya sean virtuales o prototipos, para asegurar que el resultado final sea el esperado por todos: la obra soñada por el arquitecto, el fantástico centro comercial deseado por el promotor y que además todos los que trabajaron en ello sean reconocidos por su trabajo ¿No suena un poco utópico todos felices? Es difícil, pero este es el objetivo que hay que tener en mente cada vez que empezamos un proyecto. Puede que, en vez de decir, “nosotros sabemos”, sería mejor reco- nocer que estamos escuchando, aprendiendo, reinventándonos en cada proyecto y que come- teremos errores por el camino, pero tenemos el objetivo claro, presente, visualizado y casi tangible, por lo que los iremos rectificando y no afectarán al resultado final. ¿Algún ejemplo? Sí, como enfrentarse a for- mar parte de la construcción de un “anticentro comercial”. ¿Y qué es esto? Algo que le gusta a la gente a quienes no nos gustan los centros comerciales, explica el director de X- Madrid y Asset Manager de Merlin, Víctor Fernán- dez- Zapata. En la era de saturación de los centros comerciales, e-commerce y banalización del shopping, el cliente, que no quiere ser un consumidor, un monedero andante, busca experiencias únicas, deportivas, urba- nas, comida ecológica y gente que comparte sus pasiones. Para tod@s ell@s se crea X-Madrid. Es un pro- yecto de profunda transformación de un activo comercial existente en desuso. Nuestro reto allí consiste en levantar una cúpula con traga- luces en forma de caparazón de tor- tuga gigante. La cúpula, de unos 6.200 m 2 , un diámetro de 70 m y 26 m de altura está formada por tres elementos: la estructura metálica tridimensional de forma arbórea, la tela de PVC tensada sobre ella y los lucerna- rios. La tela aplicada, con el acabado de teflón, evita la acumulación de suciedad y garantiza la limpieza duradera –un gesto importante hacia los responsables de mantenimiento–. La unión de la tela con la estructura mediante mástiles flotantes da al conjunto el aspecto sólido y a su vez vaporoso, bien anclado, pero con sensación de ligereza, creando un ejemplo de arquitectura textil líquida y cambiante. Las más de 30 piezas Las historias que nos cuentan las fachadas Aeropuerto de Lyon. Dibujado por @Carlos Valderrama Magdalena Plocikiewicz Marketing y Comunicación. Acieroid

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