Observatorio Inmobiliario y de la Construcción nº94

OBSERV V TORIO INMOBILIARIO Y DE LA CONSTRUCCIÓN pág 72/nº 94/2018 MERC A DO RESIDENCIAL N os encontramos en un momento en que muchas de las cosas que conocemos están ideadas para un mundo que ya no existe. El mun- do y sus reglas están cambiando. El sector de la promoción y la construcción, como no podía ser de otra manera, está inmerso en este cambio y sufriendo estas nuevas praxis . La promoción inmobiliaria ha estado sujeta a una regulación muy tradicional, con unos agentes y unas figuras que han desempeñado “roles” muy definidos. Debemos promover y liderar desde las diferentes empresas un cambio en este modelo tan rígido y que, como hemos podido constatar en años pasados, no funciona y debe evolucionar. En este sentido, el motor del cambio debe es- tar basado en un modelo de colaboración, trans- parencia y trabajo en equipo de todos los inter- vinientes. La confianza y los objetivos comunes se deben alinear para cumplir y satisfacer las expectativas de nuestros clientes. Los procesos de una promoción inmobilia- ria cada vez son más complejos. Por ello, esta nueva filosofía de trabajo, se debe implementar desde las fases más iniciales y conceptuales: el proyecto de obra. Es aquí donde, hoy por hoy, los equipos multidisciplinares de especialistas interactúan con el arquitecto ya en la fase de proyecto, aportando valor desde el inicio. Aquí, no sólo contemplamos la figura del ingeniero estructurista o experto en instalaciones, sino que también, empieza a cobrar protagonismo el contratista como figura determinante en el pro- ceso y garante del producto final. Este modelo, no tan habitual en nuestro sector, llevamos de- sarrollándolo en SERPROCOL en varios proyec- tos inmobiliarios con verdadero éxito. Así pues, desde el primer momento del pro- yecto, debe existir una participación activa de todos los intervinientes en el proceso. No debemos olvidarnos de las administra- ciones y organismos públicos, agentes, hoy por hoy, determinantes en el proceso. Este es otro talón que Aquiles que debilita el proceso. Los tiempos y los protocolos internos en procesos de licencias, autorizaciones y legalizaciones, sometidos a ritmos funcionariales, hacen que las planificaciones del proyecto se manejen con cierta incertidumbre una vez que caemos en sus manos. Debemos hablar más y más inten- samente con las administraciones, desde fases iniciales, para poder prever la secuencia en las tramitaciones y no someter a tensiones de plazo durante la obtención de los diferentes permisos. Como bien sabemos, todo esto se traduce en so- brecostes e incumplimientos de cara a nuestros clientes. La gran protagonista de este cambio real al que estamos sometidos es la tecnología. Apli- cada e implementada igualmente en todas las fases del proceso, nos permite hacer tangible un proyecto que podemos estar desarrollando a dos años vista con una precisión y detalle lo suficientemente real como para afianzar y consolidar las ventas. También ésta participa y aporta valor en la ejecución de los proyectos: los drones, la tecnología de sensores, la realidad vir- tual, las redes y las apps ya no son ajenas a nues- tro sector. Aprovechémoslas y hagamos de ellas herramientas útiles en el desarrollo inmobiliario. No quiero terminar, sin dedicar unas líneas al verdadero protagonista y que también es im- pulsor de este cambio en el que estamos inmer- sos en el sector, el cliente. Debemos dedicar más tiempo y recursos a potenciar su satisfacción y mejorar sus expectativas. En SERPROCOL estamos convencidos en que la satisfacción del cliente debe estar por encima de todo y ser el objetivo común de todos los agentes. Sólo así, con este objetivo común como prioritario, llega- remos a la excelencia. [ ] Los nuevos modelos de trabajo en el sector residencial Raúl Blanco Díez DirectorTécnico de SERPROCOL

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