Observatorio Inmobiliario y de la Construcción nº94

pág 74/nº 94/2018 MERC A DO RESIDENCIAL OBSERV V TORIO INMOBILIARIO Y DE LA CONSTRUCCIÓN E n España la compra de la vivienda habitual es el principal desembolso al que se ven obligados a hacer frente la mayoría de los ciudadanos, motiva- do en parte por la tendencia, no tan habitual en otros países de nuestro entorno, a querer tener una vivienda en propiedad (“para tener un sitio donde morirnos”, decían nuestros padres). Los datos así lo avalan: con cifras de 2016, el 77,8% de la población española vive en una casa de su propiedad. En 2015 (misma fuente) el 31,2% de los españoles propietarios de vivienda eran, además, clientes de alguna entidad de cré- dito que les había financiado la compra. ¿Hemos sabido los bancos adaptarnos a las nuevas necesidades de la sociedad en este ám- bito? Viendo los primeros capítulos de la serie te- levisiva “Cuéntame” nos encontramos con una sociedad que se recupera después de una larga posguerra y con un incipiente mercado inmo- biliario en que los pocos que pueden acceder a la compra de una vivienda deben hacerlo tras ahorrar para la entrada y pagando posterior- mente “las letras”. Si continuamos viendo la serie observamos cómo va cambiando la sociedad: se produce la transición (años 75-80), años convulsos, de cri- sis económica y alta inflación, lo que limita las posibilidades de endeudarse, amén de coexistir unas pocas entidades en total armonía. Llegan los años 90, la normalización polí- tica y el desarrollo económico al amparo de los planes de adhesión a la CEE (actual UE) y, con ellos, la aparición de la “competencia” en el sector. En esos momentos, conseguir que un banco te concediera un crédito para la compra de la vivienda era aceptar que el plazo del prés- tamo no superara los 15 años y que los tipos de interés rondaran el 20%. Las Cajas de Ahorro copaban ese mercado, mostrándose como más cercanas a los clientes y a sus necesidades. Echando la vista atrás, ¿ha cambiado la ban- ca? Contéstese el querido lector y permita que lo hagamos nosotros también. Claro que ha cambiado: Donde había esca- sa competencia ahora los bancos aparecen (y algunos desaparecen) como hongos. Donde el tipo de interés y resto de condiciones se fijaban unilateralmente por las entidades ahora es el “MERCADO” (en mayúsculas) el que manda. Donde el cliente tenía poca información ahora se produce la situación opuesta: las posibilida- des son infinitas y la información inabarcable. Quién no ha intentado buscar en internet el “mejor préstamo del mercado” y se ha encon- trado con tal cantidad de respuestas (16.100.000 resultados arroja Google en 0,46 segundos) que el asunto se vuelve inmanejable. Pero ¿qué son las “mejores condiciones”?, ¿el plazo del préstamo?, ¿el tipo de interés?, ¿el resto de condiciones financieras, comisiones por ejemplo?, ¿la vinculación que te exige la enti- dad, o su falta?, ¿la obligación de contratar un seguro de vida o no pedir este requisito? Permita que le demos algunos consejos: No se precipite a la hora de elegir el présta- mo. Normalmente se está “atando” a la entidad para una buena temporada. Salvando todas las distancias, cuando encuentra a su “media na- La banca ha cambiado,ahora el mercado es el que manda Roberto Garcia Fernández Director comercial deTargobank

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