Observatorio Inmobiliario y de la Construcción nº95

pág 115/nº95/2018 OBSERV V TORIO INMOBILIARIO Y DE LA CONSTRUCCIÓN inmatriculación de una única finca, sin que corresponda al registrador poner en duda tal decisión judicial en base a que los títulos aportados al expediente se referían a dos fin- cas distintas. Por lo tanto, el defecto alegado por el registrador en este punto no puede mantenerse. Respecto al defecto relativo a la falta de coincidencia de la descrip- ción de las fincas en el auto judicial y la que resulta de las certificaciones catastrales, el artículo 203 (que re- gula el expediente notarial para la inmatriculación) y el artículo 9.b) de la Ley Hipotecaria, reiteran la nece- sidad de que exista una coincidencia total entre la descripción del título y la de la certificación catastral. En cuanto a una de las parcelas, se opone como defecto la falta de coincidencia en superficie, en lin- deros y en la naturaleza de la finca; respecto a la otra parcela, el regis- trador señala que no se aporta cer- tificación catastral georreferenciada, que debe ser coincidente. Se aclara en el informe registral que en las certificaciones aportadas no se ex- presan los linderos de las fincas, ne- cesarios para saber si la descripción de la finca en el título es coincidente con el Catastro. Debe recordarse la doctrina de la DGRN conforme a la cual lo que identifica de manera indubitada, ne- cesaria y suficiente una finca y la distingue de sus colindantes es la precisión de su ubicación y delimi- tación geográfica; es decir, donde se encuentran exactamente sus lími- tes perimetrales, lo cual determina, geométricamente, cuál es la superfi- cie que abarcan y, normalmente por accesión, la propiedad de lo que en- tre ellos se encuentra enclavado. Por ello, esa total coincidencia a la que se refiere el citado precepto ha de entenderse a su situación, superfi- cie y linderos . A lo anterior debe añadirse que es criterio de la DGRN que la inscrip- ción que se practique como conse- cuencia de un expediente de domi- nio para la inmatriculación tramita- do conforme a la legislación anterior debe contener las circunstancias pre- vistas en el artículo 9 de la Ley Hi- potecaria , entre las que se encuentran la representación gráfica georreferen- ciada de la finca. Dicha representa- ción gráfica será necesariamente la catastral, que ya debía aportarse con- forme a la normativa vigente antes del 1 de noviembre de 2015. Incluso de no aportarse dicha certificación catastral descriptiva y gráfica con las correspondientes coordenadas georreferenciadas, el registrador puede y debe obtenerla directamente de la Sede Electrónica de la Dirección General del Catas- tro. El registrador puede obtener datos necesarios para la inscrip- ción en tanto los mismos resultan de organismos oficiales a los que aquél puede acceder directamente no solo para lograr un mayor acier- to en la calificación, sino también para liberar a los interesados de presentar documentos que puede obtener directamente cuando ello le sea factible sin paralizar el pro- cedimiento registral. Por lo tanto, este defecto no puede mantenerse, ya que el registrador debería haber obtenido directamente dicha certifi- cación catastral. Respecto al defecto de no apor- tarse informe favorable de la admi- nistración titular de la carretera, por lo que se refiere a la parcela lindante con dicho bien de dominio público, debe confirmarse. En este caso, se ha notificado a determinados co- lindantes el expediente, omitiendo en tal mención a la Administración pública titular de la carretera. La inmatriculación es un su- puesto de inscripción obligatoria de la representación gráfica georre- ferenciada de la finca y consideran- do la colindancia con bienes de do- minio público, debe impedirse en todo caso que la inscripción que se practique pueda afectar al mismo . Como señaló en varias resolucio- nes la DGRN, la protección registral que otorga la Ley al dominio pú- blico no se limita al que ya consta inscrito sino que se hace extensiva al dominio público no inscrito pero de cuya existencia tenga indicios suficientes el registrador y con el que pudiera llegar a colisionar al- guna pretensión de inscripción . Por tal motivo, con carácter previo a la práctica de la inscripción, el regis- trador ha de recabar informe o cer- tificación administrativa que acre- diten que la inscripción pretendida no invade el dominio público . Así lo establece también la Ley estatal 37/2015, de 29 de septiembre, de carreteras. [ ] Para la inmatriculación de fincas colindantes con dominio público, el registrador ha de recabar informe o certificación administrativa que acrediten que la inscripción pretendida no invade el citado dominio público

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