Observatorio Inmobiliario y de la Construcción nº95

pág 66/nº 95/2018 CONS U LTORÍA + BALANCE 2018 OBSERV V TORIO INMOBILIARIO Y DE LA CONSTRUCCIÓN E l año 2018 ha sido para el inmobiliario un periodo de crecimiento y consolida- ción, si bien no cabe dejar de mencionar ciertos matices sin los cuales el retrato de nuestro mercado quedaría incom- pleto. En términos generales, la fuerte demanda residencial ha tirado de los precios al alza, di- bujando un panorama nacional de incrementos suaves y sostenidos. La mejora de las condicio- nes económicas y las facilidades de crédito han impulsado las transacciones y han dado nuevo aliento al mercado hipotecario. Sin embargo, algunas rémoras siguen las- trando aún el despliegue de todo el potencial del sector. Por un lado, la falta de solvencia de una parte de la demanda, que debido a lo bajo de los salarios es aún incapaz de acceder a fi- nanciación y, por otro, el aumento de los costes de construcción, como consecuencia de la total destrucción del tejido empresarial constructor tras los años de crisis, configuran un panora- ma de recuperación ciertamente lento, en el que la obra nueva es inaccesible para las capas más jóvenes de demandantes y el alquiler, que toca techo en las grandes ciudades, no supone, por su parte, una alternativa asequible. A estas dificultades de la promoción se unen, además, los retrasos administrativos en la concesión de licencias, que no hacen sino agravar el encareci- miento de los precios, al elevar el riesgo promo- tor por la incertidumbre sobre los tiempos de desarrollo de las promociones. Todo ello hace que resulte poco conveniente analizar el panorama de precios desde un punto de vista exclusivamente nacional, toda vez que las mayores concentraciones de demanda y, por tanto, las mayores tensiones, se juegan sola- mente en algunas áreas geográficas, encargadas de proveer de empleo y oportunidades a una mayoría de la población. En concreto, Madrid y Barcelona registran en algunos puntos incre- mentos acumulados de los precios cercanos al 40% desde su mínimo de 2014, frente a un creci- miento acumulado del PIB en el mismo periodo que no alcanza el 20%, situación que se antoja, como poco, inestable en el medio plazo. Y si 2018 ha tenido un protagonista indis- cutible, ese ha sido el alquiler, que tras muchos años de ostracismo recupera posiciones ante la falta de oportunidades para la compra y, en particular, como resultado de un cierto cambio de mentalidad en las generaciones más jóvenes, no tan afines como sus progenitores al régimen de propiedad y sujetas a permanentes cambios de residencia por motivos laborales. La baja elasticidad de la oferta de vivienda en las gran- des capitales ha devenido en un desbordamien- to de la demanda de alquiler y, con ello, en un incremento de las rentas hasta prácticamente agotar la capacidad de pago de los inquilinos, lo que recientemente se ha reflejado en una es- tabilización de las curvas de precios. Por otro lado, esta revitalización del arrendamiento ha despertado, de inmediato, el apetito inversor, con la entrada en escena de nuevos actores en el panorama inmobiliario español: las SOCIMIS. Como síntesis del momento que vive el mer- cado, dos palabras que apuntan al origen de sus males: poca oferta. Y como telón de fondo, Inmobiliario y tasación:panorámica de 2018 y perspectivas para 2019 PalomaArnaiz Secretaria de laAEV (Asociación Española deAnálisis deValor)

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