Observatorio Inmobiliario y de la Construcción nº95

pág 84/nº95/2018 OBSERV V TORIO INMOBILIARIO Y DE LA CONSTRUCCIÓN U n caso relevante, co- mo muchos otros posi- bles, de la progresiva y paulatina implantación práctica del cambio de paradigma en el urbanismo espa- ñol y, en general, de la inesquivable apuesta por una regulación en la que el desarrollo territorial y urbano sostenible sea principio inspirador, es el régimen legal de desclasifica- ción previsto en Castilla y León por la disposición transitoria tercera de la Ley 7/2014, de 12 de septiembre de medidas sobre rehabilitación, re- generación y renovación urbana y sobre sostenibilidad, coordinación y simplificación en materia de ur- banismo (BOCYL nº 181 del 19 de septiembre de 2014). Tal y como anunciaba su expo- sición de motivos, se trataba de es- tablecer los plazos respectivos para que pudiera demostrarse la viabi- lidad de los terrenos en algún mo- mento pasado clasificados como suelo urbanizable o, en caso contra- rio, que dichos suelos retornarán a su condición previa de suelo rústico. En particular esos plazos iban desde los dos años para los terrenos clasificados como suelo urbanizable conforme a la legislación urbanís- tica anterior a la Ley 5/1999, de 8 de abril, de Urbanismo de Castilla y León, cuatro años para los suelos urbanizables no delimitados y ocho años para los suelos urbanizables delimitados. Transcurrido el primero de los plazos previstos hace ya dos años – el 19 de octubre de 2016–, la su- perficie afectada por el apartado a) de la disposición transitoria terce- ra, esto es la de aquellos terrenos clasificados como suelo urbaniza- ble y sin ordenación pormenoriza- da aprobada en aquella fecha fue de 111.363.814 m 2 , perteneciente a 494 Sectores afectados y a 150 mu- nicipios de Castilla y León. Dicha superficie fue automáticamente des- clasificada y clasificada como suelo rústico común. Ahora, dos años más tarde, el 19 de octubre de 2018, la superficie de aquellos terrenos afectados por el apartado b), es decir la de los suelos clasificados como suelo urbanizable no delimitado que no han consegui- do una ordenación pormenorizada en los últimos cuatro años, asciende a 282.936.944 m 2 , perteneciente a 207 ámbitos y a 86 municipios. Está reclasificación que parece- ría quizás exagerada se pondera en gran medida si atendemos a algu- nos datos que pueden calificarse de reveladores de hasta qué punto la ordenación urbanística de un am- plio número de Municipios a través de sus planeamientos de nueva ur- banización, en este caso en Castilla y León pero que sin ninguna duda podría extrapolarse a muchos otros territorios nacionales, no se plan- tearon adecuadamente sus objetivos de sostenibilidad, de capacidad pro- ductiva del territorio, de estabilidad de los sistemas naturales, etc. Así por ejemplo, Torquemada (Palen- cia), con una población de 989 habi- tantes tenía clasificado como urba- nizable una superficie de 53.976.100 m 2 y 162.000 viviendas previstas; El desarrollo sostenible en la planificación urbana, sus efectos y algunas medidas correctoras URBA N ISMO José Luis Laso Baeza Laso &Asociados

RkJQdWJsaXNoZXIy NTQ2OQ==