Observatorio Inmobiliario y de la Construcción nº99

FISCAL OBSERV V TORIO INMOBILIARIO Y DE LA CONSTRUCCIÓN N o cabe duda que el sector inmobiliario en España es una de las principales palancas del crecimiento econó- mico y de la atracción de inversores extranjeros. En concreto, entre todas ellas, la actividad de arrendamiento de inmuebles siempre ha atraído a un gran número de inversores no re- sidentes que buscan en España una rentabilidad y unos retornos que difícilmente pueden encontrar en otros países de nuestro entorno. La inversión inmobiliaria en Es- paña por no residentes en activos en arrendamiento puede realizase, desde un punto de vista fiscal, de diferentes formas: como inversión directa, a través de una sociedad filial española, o a través de un esta- blecimiento permanente. En proyectos de inversión de cierta relevancia y tamaño, lo habi- tual viene siendo que los inversores no residentes decidan canalizar la adquisición de activos inmobiliarios a través de una o varias sociedades españolas. Los motivos pueden ser varios y de distinta naturaleza; por ejemplo, para diferenciar de manera adecuada, desde un punto de vis- ta legal y de negocio la actividad efectuada en España, para limitar la responsabilidad de los socios o para poder dar entrada a distintos inversores en un mismo proyecto de inversión conjunta. Por su par- te, desde un estricto punto de vista fiscal, la inversión a través de una filial española da seguridad jurídica acerca del régimen fiscal directo que resulta de aplicación (i.e. el Impues- to sobre Sociedades). La inversión directa por no re- sidentes en este tipo de proyectos inmobiliarios ha venido dando lu- gar, habitualmente, a ciertas con- troversias e incertidumbre desde el punto de vista de su fiscalidad, so- bre todo, cuando los mismos son gestionados por una entidad espe- cializada independiente que, a pesar de no tener capacidad para cerrar contratos de arrendamiento y eje- cutar las decisiones más relevantes en nombre del inversor, sí se ocupa de efectuar todas las actuaciones y negociaciones previas necesarias y, asimismo, de la llevanza del día a día de la inversión. En estos casos, el Tribunal Supremo (i.e. Sentencias de 29 de octubre de 2008 y 25 de febrero de 2009) ha venido conside- rando en el pasado que la actividad de arrendamiento efectuada por el inversor no residente a través de es- ta entidad gestora podría dar lugar a la existencia de un establecimiento permanente en España del inversor. Así, en medida en que el régimen fiscal de la inversión a través de un establecimiento permanente puede ser, normalmente, más gravosa que la correspondiente a la inversión directa, el inversor habitualmente descarta la asunción del riesgo e incertidumbres fiscales que puede plantear la inversión directa y opta por la constitución de una filial es- pañola que, además de una tributa- ción similar en España a la del esta- blecimiento permanente, aporta a la inversión las ventajas de estructura y de índole mercantil a las que antes hemos hecho breve referencia. No obstante lo anterior, es pre- ciso hacer referencia a la reciente y novedosa doctrina de la Dirección General de Tributos (por ejemplo, en las consultas V0076-18, V0077-18, V0787-18 y V2085-18) en relación con esta cuestión. En estas consul- tas, este Centro Directivo, probable- mente con el objeto de reducir las incertidumbres fiscales existentes Novedades en la fiscalidad de la inversión por no residentes en activos en arrendamiento FISC A L pág 68/nº 99/2019 La Dirección General de Tributos ha emitido recientemen- te diferentes consultas que parece que dan respuesta a las incer tidumbres y controversias habitualmente suscitadas en relación con la posible existencia de un establecimiento per- manente de los inversores no residentes en inmuebles en arrendamiento y posibilitan la exploración de nuevas estruc- turas de inversión en España para esta actividad. Gonzalo Rincón de Pablo Garrigues

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